jueves, 30 de octubre de 2008

Pequeños mundos

Mis momentos de transporte de un lugar a otro son sorprendentes. En la calle descubro la interesante actitud de los humanos en la vida actual, la mayoría de los seres ha roto el diálogo personal, porque están conectados a un pequeño rectángulo que les ofrece música, otros están con su rostro preocupado, pero en general todos están apresurados, parece que a nadie le importa la vida de nadie, porque cada uno se encuentra tenso pensando que lo que van a ser en esos momentos es más importante que cualquier cosa, es curioso, cada uno vive una verdad relativa.

En realidad me pregunto si habrá alguna una actividad que merezca más prioridad que otra o simplemente nos preocupamos por realizar las acciones que “urgen” en ese momento para nosotros mismos. Somos humanos de instantes, pero no precisamente porque disfrutemos cada uno de ellos, sino porque muchas vivimos al día y ya. Tenemos una vida express. Pocas veces nos preocupamos por fines trascendentes.

Una vez platique con alguien que me comentaba que la diferencia entre una persona que tiene éxito y otra que no lo tiene, es simplemente, que la primera realiza cosas que a los demás no les gusta hacer, dice que a ellos tampoco les gusta hacerlas pero que es más fuerte el deseo por conseguir un resultado a largo plazo, que las terminan realizando.

Al finalizar, me preguntó que era lo que yo pensaba, me limité a decirle que tenía razón y me observo, me dijo: Carolina yo sé que los humanos desean ser felices, ¿tú crees que con lo que te acabo de comentar es suficiente para lograr esa meta?, entonces yo me confundí porque soy enemiga del activismo (creo que hoy emerjo en ese mundo) y lo mire, él interrumpió mi silencio y me dijo que a pesar de lograr propósitos y metas humanas la dicha de la vida no precisamente consistía en aquello, sino en disfrutar eso que hacemos, debe de moverte más la satisfacción de realizar algo simplemente porque sabes que te perfecciona como humano.
Pero entonces yo le hablé de aquello que muchos consideran desventajas en el mundo para ser felices, incluso le di un ejemplo personal pero el finalizó diciendo que nada de lo que se presenta estaba ahí sin una misión específica.

Al recorrer este camino, he concebido las diferentes percepciones de las personas acerca de la felicidad y plenitud, unas más superficiales que otras pero todas en busca de un bienestar, aunque a veces subjetivo yo ya definí la mía, y no es precisamente la más sencilla:

Aquella donde no solamente seas capaz de estar orgulloso de ti mismo sino que otras personas tengan la satisfacción de decir que influiste en su vida.
Si he valorado una palabra durante estos meses, seguramente es: sacrificio.

DOBLE EXISTENCIA

Existen detalles en la vida que son capaces de romperme el corazón, quizá escuchándolos o viéndolos en una realidad ajena a mí, me provocarían tristeza, pero el sentimiento no sería tan profundo, sería efímero y quizá sólo me limitaría a lamentar otras vidas que son diferentes a la mía.

Pero esa no es mi situación, el camino que he recorrido me ha llevado lugares que han influido de una manera sorprendente en mi comportamiento y han sido forjadores de lo que soy, el choque con la realidad del mundo, ha provocado que una misma palabra adquiera diferentes significados de acuerdo al contexto social y cultural de un persona.

No es cuestión de elección, es lo que me ha tocado vivir y no lo cambiaría por una vida llena de placer, aunque sí de verdadero placer hablamos, yo ya lo he encontrado por medio del servicio.

A veces me duele la cabeza y quiero estallar parece que vivo en dos mundo distintos, y de alguna manera ¡eso está sucediendo!

Por la mañana, veo a un joven de 19 años con la preocupación por saber a dónde se dirigirá el fin de semana; en la tarde, escucho a un joven de 19 preocupado por entender quién cuidará de sus hermanos menores porque su madre ha muerto y me pide mi ayuda. En la noche camino a casa me encuentro con otro joven de 19 años drogándose porque no ha encontrado algún motivo en su vida o porque encuentra en esa acción una salida a lo que lo rodea.

Y entonces viene un razonamiento diario. Con los tres convivo. Estos suelen ser mis días normales.
No me asusta, pero me marea en verdad.

Después de esto, inserto mi existencia en esos pasajes y el resultado es agobiante, pero prometedor. Mi motivo para vivir.
Aún así, es interesante la ideología que ha adoptado la humanidad, parece ser una especie de conciencia colectiva que es difícil aniquilar. He trabajado mi capacidad de ponerme en el lugar del otro de una manera sorprendente pero parece que jamás entenderé la distinción en la misma especie. Me pregunto (¿distintos a qué?, ¿qué es lo normal?).

Me rio de las personas que creen que son normales, porque su limitada capacidad los ha hecho creer eso. La manipulación de personas que crean tendencias para enriquecerse a ellos mismos ha dado resultado. Existen productos para determinados consumidores: comidas, tiendas, casas, etc. Pero todo se reduce a lo material.
Platico con la persona más sencilla del mundo y me enriquece. Platico con mi jefe y me enriquece. Platico con un niño y me enriquece. Platico con el sacerdote y me enriquece. Platico conmigo misma y me confundo, he decidido combinar mis mundos pero soy capaz de gritarle a cualquiera que en todas mis relaciones convivo con humanos y nada más que eso, un ser con virtudes y defectos diferentes, jamás he encontrado alguna distinción.

No los considero diferentes, eso me repugna, los considero individuales.
carollfly

viernes, 24 de octubre de 2008

Las verdadera satisafacción que es capaz de provocar felicidad, se da cuando realizas una conquista.
El hombre está condenado a conocer y en el proceso en el que adquiere capacidad para comprender la realidad se da cuenta que desea que alguna parte de lo que lo rodea, esa naturaleza de adquirir pertenencias es necesaria porque el ser busca identidad y sus conquistas hablaran más de él mismo, incluso será catalogado de acuerdo a sus logros en la vida.
Conquista implica búsqueda, riesgos, valentía, firmeza, decisión y sacrificio.
de ahora en adelante, una parte de mi quedará grabada en este lugar. Bienvenidos