Existen detalles en la vida que son capaces de romperme el corazón, quizá escuchándolos o viéndolos en una realidad ajena a mí, me provocarían tristeza, pero el sentimiento no sería tan profundo, sería efímero y quizá sólo me limitaría a lamentar otras vidas que son diferentes a la mía.
Pero esa no es mi situación, el camino que he recorrido me ha llevado lugares que han influido de una manera sorprendente en mi comportamiento y han sido forjadores de lo que soy, el choque con la realidad del mundo, ha provocado que una misma palabra adquiera diferentes significados de acuerdo al contexto social y cultural de un persona.
No es cuestión de elección, es lo que me ha tocado vivir y no lo cambiaría por una vida llena de placer, aunque sí de verdadero placer hablamos, yo ya lo he encontrado por medio del servicio.
A veces me duele la cabeza y quiero estallar parece que vivo en dos mundo distintos, y de alguna manera ¡eso está sucediendo!
Por la mañana, veo a un joven de 19 años con la preocupación por saber a dónde se dirigirá el fin de semana; en la tarde, escucho a un joven de 19 preocupado por entender quién cuidará de sus hermanos menores porque su madre ha muerto y me pide mi ayuda. En la noche camino a casa me encuentro con otro joven de 19 años drogándose porque no ha encontrado algún motivo en su vida o porque encuentra en esa acción una salida a lo que lo rodea.
Y entonces viene un razonamiento diario. Con los tres convivo. Estos suelen ser mis días normales.
No me asusta, pero me marea en verdad.
Después de esto, inserto mi existencia en esos pasajes y el resultado es agobiante, pero prometedor. Mi motivo para vivir.
Aún así, es interesante la ideología que ha adoptado la humanidad, parece ser una especie de conciencia colectiva que es difícil aniquilar. He trabajado mi capacidad de ponerme en el lugar del otro de una manera sorprendente pero parece que jamás entenderé la distinción en la misma especie. Me pregunto (¿distintos a qué?, ¿qué es lo normal?).
Me rio de las personas que creen que son normales, porque su limitada capacidad los ha hecho creer eso. La manipulación de personas que crean tendencias para enriquecerse a ellos mismos ha dado resultado. Existen productos para determinados consumidores: comidas, tiendas, casas, etc. Pero todo se reduce a lo material.
Platico con la persona más sencilla del mundo y me enriquece. Platico con mi jefe y me enriquece. Platico con un niño y me enriquece. Platico con el sacerdote y me enriquece. Platico conmigo misma y me confundo, he decidido combinar mis mundos pero soy capaz de gritarle a cualquiera que en todas mis relaciones convivo con humanos y nada más que eso, un ser con virtudes y defectos diferentes, jamás he encontrado alguna distinción.
No los considero diferentes, eso me repugna, los considero individuales.
carollfly
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1 comentario:
=) Señorita, la diferencia social que te rodea es grande, y no eres la única, pero a mi parecer sí de las más afectadas. Sonríe siempre, aunque no sea siempre a algo que te guste, enriquecete con todas las peronas con las que convives, pues todas tienen algo dentro, algunas mucho más que otras, pero siempre podrás enriquecerte estando al ledo de una persona.
Estate tranquila niña, recuerda que no es fácil pasar por la puerta angosta, y si necesitas algo, cuenta con migo para lo que sea, por que si yo puedo ayudarte lo aré. =)
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